¿Por qué Xbox es un fracaso? Explicación y debate abierto. Se admiten opiniones de toda índole

Dejando a un lado lo obvio ya expuesto en otro tema que podéis leer aquí: Forbes: La Xbox Series X es la mayor decepción del 2020

Abro este debate después de conocerse las ventas a nivel global de los últimos lanzamientos de PS5 y Xbox Series X y confirmarse la debacle que va a ser una generación más la consola de Microsoft, posiblemente la última de la compañía a tenor de los resultados y el enfoque de la empresa en el sector.

Dejo el tema abierto a debate para que todos podáis aportar vuestra visión u opinión al respecto. Yo voy a dar la mía y expondré ciertos puntos que considero claves para explicar lo que está sucediendo.

1. Xbox es Game Pass. Microsoft quiere transformar la industria y el sector de los videojuegos hacia el modelo de suscripción mensual por acceso a un servicio. Es algo patente desde Xbox One. Es su apuesta, no se bajan del burro y estoy convencido que de no lograrlo sencillamente abandonarán, al menos, el mundo de las consolas. El del streaming ya veremos que sucede con él porque está mucho más abierto.
2. A los jugadores no les interesa el Game Pass. Sí, seguro que ahora sale algún ofendido usuario del servicio gracias al pago de una cantidad no superior a 10 euros por acceso al mismo durante los próximos dos años y habiéndolo adquirido mediante VPN a través de la Store brasileña a decir que esto no es verdad. Pero eso no cambia la realidad, a los jugadores no les gusta pagar 10-15€ todos los meses para poder acceder a un catálogo de juegos repleto de títulos de relleno y de videojuegos de plataformas pasadas.
3. Game Pass, y por lo tanto Xbox, sobrevive dentro de Microsoft con la esperanza de que cuando esas ofertas de Game Pass por 3 años a 1 euro finalicen, sus usuarios van a pagar religiosamente los 15€ mensuales que pretende cobrar la compañía. Pero eso no está sucediendo ni en estos momentos. ¿Cuántos jugadores de Game Pass conocéis que paguen la cuota real del servicio? Ninguno. ¿Cuántos han continuado con el servicio una vez se les acabó su oferta promocional? Ninguno. A lo sumo se juntan con otros tantos usuarios de Xbox en algún foro de internet y comparten una cuenta entre 5. Vosotros me diréis… Y encima cuando compran un juego lo hacen a través de una store como la de Brasil, condenando cualquier posibilidad de que algún día a Microsoft le de por doblar los juegos al español. Nadie compra los juegos en la store española, ergo no hay interés por sus juegos en español, así que Xbox seguirá como hasta ahora sin traducir sus juegos a nuestro idioma. Es decir, que seguirán vendiendo una mierda tal y como han hecho todos estos años. La pescadilla que se muerde la cola navegando sobre un mar que ya se por si no es en absoluto atractivo para el consumidor.
4. Xbox es consciente de que no puede competir con PS5. Y por ello, y al igual que tuvo que hacer Nintendo, ha dibujado un camino para su proyecto alternativo a la realidad y filosofía de Sony. Y pretende vendértelo como algo superior e incluso más enfocado en el usuario. Y a la vez que su máximo vendedor se compara en este aspecto con PS5, te dice sin mostrar el más mínimo atisbo de vergüenza, que ellos no compiten con Sony, que su competencia es Amazon y Google. Recordemos:
“No quiero estar en una pelea por guerras de formatos con [Nintendo y Sony], mientras que Amazon y Google se están centrando en cómo ofrecer los juegos a 7 mil millones de personas en todo el mundo. En definitiva, ese es el objetivo.”

Vamos, que al igual que Amazon y Google, los videojuegos les importan tres matices y lo único que quieren es meter las suyas en todo sector en donde vean que pueden sacar nuevos cuartos para seguir inflando sus millonarias cuentas.

5. Pero ahora, observemos la realidad. En el mundo de los videojuegos hay dos grandes compañías a nivel de plataforma: Sony y Nintendo. Y son estas y ninguna otra, las únicas que han demostrado saber hacer lo que hacen, contentar y ganarse a millones de fanáticos a lo largo y ancho del mundo durante varias generaciones, y hacer su negocio rentable. Algo que Microsoft sigue sin demostrar 3 generaciones después. Tanto es así que tuvieron que ocultar las ventas de la compañía en los informes trimestrales para quitarse la presión del accionista que a buen seguro exigiría un retorno de la división de Xbox o su abandono total a estas alturas de la película.

Es decir, en el mundo de los videojuegos, ni Google ni Amazon son nadie. No lo han sido nunca ni lo son ahora. Eso así, al igual que Xbox Game Pass son una buena fabrica de humo e ilusiones respecto al futuro.

Bien, está claro porqué Xbox no triunfa. Su modelo de negocio no gusta a los usuarios, que pasan olímpicamente de pagar una cuota de 15€ al mes para tener acceso a un mero alquiler de videojuegos dependiente de la conexión a Internet y del pago de la propia cuota. Recordemos que si dejas de pagar, lo pierdes todo, no tienes nada. Eres esclavo del servicio y si quieres conservar el acceso a tus partidas has de continuar pagando religiosamente mes a mes. Pero ten claro que no estás comprando ninguno de esos juegos a los que juegas y grabas partida. Solo alquilas el acceso a los mismos por el tiempo que pagues la cuota.

Ahora viene lo segundo las importantes del debate:

¿Por qué Xbox no va a tener éxito en el futuro y terminará por desaparecer?

Si bien es cierto que la supervivencia del servicio Xbox como tal puede llegar a subsistir siempre y cuando se ajuste a la realidad del consumidor ofreciendo bastante más de lo que ofrece a día de hoy por menos. La fabricación de nuevas consolas está sentenciada. Con la Xbox One all digital y está Xbox Series S, la primera consola diseñada exclusivamente para ser un mero aparato que de acceso a un servicio de alquiler de juegos online de la historia, Microsoft ha dejado su apuesta clara. Y al igual que descatalogó la Xbox One X y le dio muerte antes de tiempo porque no le era rentable ni estaba alineada a los intereses de la compañía, puestos todos en la venta del Game Pass al usuario, la nueva Xbox Series X no es más que un anzuelo para hacer picar a incautos que no vean todo lo anteriormente comentado. Ya veremos si incluso esta consola termina su ciclo como debiera o Microsoft la descataloga antes de tiempo para sustituirla por otra de exactamente las mismas características pero sin lector. Esa máquina llegará y seguramente no tardemos ni 4 años en verla. Será interesante observar que pasa entonces con la Series X con lector. Cuánto tiempo tardará Microsoft en quitarse al fin del todo su careta.

Desafortunadamente para los intereses de Microsoft, Amazon y Google. Los usuarios de videojuegos son un tanto diferentes a los que ellos han dibujado en sus bloca de notas y exposiciones con PPTs para vender las bondades que reportaran sus servicios a las cuentas de las compañías en las juntas de accionistas. Los usuarios de videojuegos son muy bien conocidos por… oh, sorpresa! Sony y Nintendo, las únicas que de verdad han reinado durante décadas demostrando que saben muy bien lo que hacen y como es su mercado y sus usuarios.

Podemos dividir a los usuarios de videojuegos en dos tipos:

1. Jugador con interés real en los videojuegos, llamémosle gamer ajustándonos a los tiempos y tendencias actuales. Este tipo de jugador sabe perfectamente cómo es y que alternativas hay en la industria. A este no le vas a vender un Game Pass de turno porque sabe perfectamente que tu servicio no ofrece absolutamente nada que no pueda encontrar en la competencia sin vender su libertad y caer en tu trampa de la suscripción mensual para al final pagar y pagar y no llevarse nada. Sabe que en PS, lo que compra lo obtiene para siempre, es suyo de verdad. Y sabe que en tu Game Pass tampoco hay videojuegos de la calidad de los presume PS. También sabe que todo tu catálogo de videojuegos es accesible a través de PC, y de hecho jugando a esos títulos en PC siempre podrá hacerlo a mayor calidad técnica. Y claro, también sabe que en PC los juegos son más baratos. Y que de hecho hay bastante competencia, sobre todo ahora con plataformas como Steam/GOG/Epic donde puede comprar una cantidad ingente de títulos por mucho menos de lo que se gastaría en tu Game Pass mensual, pudiendo ellos seleccionar a dedo los juegos por los que pagar y enriqueciendo su colección resultando en un catálogo muuuucho más atractivo que el que tú ofreces. Y además esos títulos serán suyos. Y podrán jugar cuando quieran. No tendrán que pagar tu alquiler. Vamos, que con estos usuarios Xbox no tiene nada que hacer.

2. Jugadores casuales. O lo que es lo mismo, “juego un par de veces a la semana pero no estoy tan enganchado como para jugar a varios juegos a la vez y desde luego no me paso varios juegos al mes, si acaso uno”. Y pregunto yo, un usuario de este tipo es un potencial cliente del Game Pass. A Xbox le gustaría que sí, pues a estos es a quien se dirige en mayor medida como se puede extraer de la entrevista que copie previamente. Pero estos aún están más lejos de caer en sus redes que los primeros. Ellos no necesitan en absoluto pagar cada mes por un servicio que ofrece algo sobre lo que a buen seguro no les interesa recopilar información.

“Pero es como el Netflix de los videojuegos, una jugada maestra de Phil Spencer”. Vayamos por partes. Lo primero es que Phil Spencer no fue quien originó este enfoque en Xbox, fue algo hacia lo que se dirigió Microsoft desde la salida de One. Phil Spencer solo representa un cambio a nivel estético en cuanto a cómo te vende el producto el departamento de marketing de Xbox. Y segundo y más importante, no, el GamePass no es como Netflix. Netflix se construyó para satisfacer una necesidad del usuario, al contrario que Game Pass que se ha diseñado sencillamente con el propósito de obtener ingresos recurrentes cada mes para la empresa. Netflix ideó muy bien lo que hizo, fue pionera de hecho. Microsoft tan solo vio como ese modelo de negocio era increíblemente rentable y positivo para su balance financiero y decidió convertir su división de videojuegos en algo que le pudiera producir ingresos tal y como estaba haciendo Netflix.
¡Gran error! Un producto siempre se diseña en base a una necesidad. Mucha gente ve útil Netflix. Por 10 euros al mes puedes ver un capítulo o una película cada día de la semana si te da la gana. Mientras comes o mientras cenas, solo o acompañado. Un amplio repertorio con calidad decente de un producto fácil de consumir. Con que veas dos películas ya te sale más rentable que ir al cine.

Ahora veamos que sucede con el Game Pass: el Game Pass ofrece videojuegos, un videojuego no se consume de forma pasiva (mientras haces otra cosa), te obliga a participar activamente. Y salvo que seas un gamer que le meta muchas horas a esto (ya hemos visto que este perfil no caerá en la trampa del pago por servicio de alquiler) a lo sumo terminarás por pasarte un juego al mes. Una persona casual no está buscando entre cientos de juegos, pasa de gastar su tiempo de esa manera. Es casual precisamente por eso. Así que como mucho, se entera de que el juego que le ha llamado la atención está en el Game Pass y piensa que este medio es la mejor forma de jugarlo. Pero claro, se tiene que informar de cómo contratar el producto de lo que al final cuesta el mismo (es casual y este no sabe de los trapicheos del ultímate por 1€ ni de la store brasileña) y termina descubriendo que aunque juegue a un juego o paga cada mes o se acabó. ¿Le sale rentable? ¿Por un juego que seguramente no termine en ese periodo de tiempo? Y encima descubre a través de Google que el catálogo de juegos varía y que lo mismo ese juego que le ha gustado el mes siguiente ya no lo puede jugar porque sale del Game Pass y si quiere continuar su partida tendrá que comprarlo al precio completo… “¿Pero qué mierda es esta?” Se preguntará sin entender absolutamente nada. “Quita, quita, voy a por la PlayStation o a por la Nintendo y me dejo de historias”. Eso si termina cogiendo alguna consola, pues realmente tampoco es que se muera de ganas por ello, es casual. Quizás descubra que puede jugar a ese juego que tanto le ha llamado la atención simplemente con su ordenador comprándolo en Steam por 5-30€ y sin necesidad de comprar ninguna consola ni de convertirse en esclavo de nadie